Amo Del Castillo: Origen Del Saludo Nazi
Con la subida al poder de Mussolini, se empezaron a recuperar símbolos romanos para utilizarlos como propios, al afirmar que el imperio italiano era el segundo Imperio Romano. Los más antiguos testimonios de este estilo de saludo aparecen en pinturas a partir del siglo XVIII, cuando en pleno auge de la Ilustración los intelectuales y filósofos revaloraron las instituciones tradicionales de la antigua República Romana y entre ellas le dieron al supuesto «saludo romano» un significado cívico o heroico. En un relieve de Éfeso (siglo II), sin embargo, aparece un oficial diogmita (policía) levantando la mano, con la palma perpendicular al suelo, como salutatio o acclamatio, ante un oficial superior; es la única evidencia de empleo del "saludo" llamado romano, pero dado el contexto, no está clara su significación. En ciertos casos, la mano levantada, en un gesto de confiaza, es un signo de saludo o benevolencia, pero es más común que aparezca como una petición de silencio. Sin embargo, estas representaciones no reflejan claramente el llamado saludo romano, sino gestos vinculados con la oratoria, tal como los describe Quintiliano.
En España, fue adoptado por la Falange Española, aunque se diferenciaba del saludo nazi en que no era tan rígido. Para realizar el saludo fascista, el brazo derecho debía colocarse en un ángulo de alrededor de 40° sobre la horizontal y apenas ladeado hacia la derecha. El saludo fascista (también llamado saludo nazi) es el saludo que utilizaron a lo largo de la historia los seguidores de los movimientos de dichas ideologías. Los nazis habían adoptado el saludo a la romana (el brazo extendido con la palma abierta y vuelta hacia abajo) por mimetismo con el fascismo italiano. El filósofo Gustavo Bueno señala que, de hacer caso a Cicerón, «era la forma en que se saludaban los estoicos», un grupo o especie de secta filosófica panteísta de la Antigüedad que buscaba la verdad y la felicidad a través del máximo desprendimiento de los deseos humanos y la huida de toda comodidad y placer. El origen del saludo con el puño cerrado en alto tiene dos milenios largos de antigüedad.
Los propagandistas nazis trabajaron con los estereotipos existentes y las creencias antisemitas para relacionar directamente a los judíos con la diseminación de enfermedades y pestes. Este símbolo se utilizó por lo menos 5.000 años antes de que Adolf Hitler se lo apropiara para la bandera nazi, que contiene una esvástica en el centro. El mismo Adolf Hitler fue quien creó la bandera, tomando los colores del imperio alemán que cayó al final de la Primera Guerra Mundial, con lo que rechazaba de manera implícita la democracia al evocar un gobierno autoritario. Los nazis hicieron un uso deliberado del diseño gráfico y el color en formas que hoy podríamos designar como desarrollo de marcas. Sin embargo, lo peor de todo fue que los judíos se volvieron menos humanos a la vista de los alemanes, y menos merecedores de protección por parte de la sociedad. El término fue un llamado a la acción durante la década de 1920 y principios de la de 1930, cuando los nazis y otros partidos de extrema derecha se declararon en oposición a la incipiente democracia de Weimar.
Según Bueno, el puño cerrado simbolizaría la comprensión de la verdad de los conceptos, a través de lo que los estoicos denominaban fantasía cataléptica. También se convirtió en una manera de identificar una determinada ideología. Adolf Hitler, también utilizó este mismo saludo, de forma parecida, colocando su brazo de un modo más horizontal que el de Mussolini. Parece ser que está inspirado en el gesto Hitpe Casino de saludo de los romanos, el conocido 'Ave César'. Lo que comienza siendo un saludo, se acaba convirtiendo en un símbolo para todos sus seguidores.